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Conservación de la fruta: los errores que cometes cada día

Publicado: 9 de mayo de 2025 · Tiempo de lectura: 4 min

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¿Compras fruta el lunes y el miércoles descubres que la mitad solo sirve ya para la basura? La culpa no es de la baja calidad de los productos, sino de los errores habituales al conservarlos. Las distintas variedades de fruta tienen requisitos diferentes en cuanto a temperatura, humedad y proximidad a otros alimentos. Conocer unas pocas reglas sencillas te permitirá mantener la fruta fresca mucho más tiempo, además de reducir el desperdicio de alimentos y ahorrar dinero.

Etileno: el enemigo invisible de la frescura

Los plátanos, las manzanas y las peras emiten etileno, un gas vegetal que acelera el proceso de maduración de todo lo que tienen cerca. Si guardas los plátanos en el mismo frutero que el resto de la fruta, esta empezará a ablandarse y estropearse antes. La solución es sencilla: guarda los plátanos por separado, preferiblemente en un colgador especial que permita la circulación del aire. Para ralentizar su oscurecimiento, puedes envolver las puntas del racimo con film transparente, lo que reduce la liberación de etileno. Por otro lado, si quieres acelerar la maduración de un aguacate duro, basta con colocarlo un día junto a los plátanos.

La nevera no es para todo

Contra lo que parece intuitivo, no toda la fruta agradece el frío. Los tomates guardados en la nevera pierden sabor y textura agradable: el frío descompone los compuestos aromáticos y la pulpa se vuelve harinosa e insípida. Los cítricos —naranjas, limones, pomelos— saben mejor a temperatura ambiente, aunque en la nevera aguantan algo más. Por el contrario, los arándanos, las frambuesas y las fresas deben ir a la nevera nada más comprarlos, pero con una condición: no hay que lavarlos antes de guardarlos. La humedad en la superficie acelera la aparición de moho. Lávalos justo antes de comerlos.

Trucos para alargar la frescura

Algunos trucos adicionales te ayudarán a prolongar notablemente la vida de la fruta. Las uvas se conservan mejor en una bolsa perforada dentro del frigorífico: los agujeros permiten la circulación del aire y evitan que se acumule humedad. Las manzanas deben ir en el cajón de la fruta, lejos de las verduras, ya que el etileno que emiten hace que las zanahorias amarguen y la lechuga se marchite. La sandía y el melón, antes de cortarlos, es mejor guardarlos a temperatura ambiente, pero una vez cortados hay que cubrirlos de inmediato con film y meterlos en la nevera. Vale la pena colocar la piña boca abajo unas horas antes de cortarla: el azúcar acumulado de forma natural en la base se reparte de manera uniforme por toda la fruta.

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